miércoles, 26 de agosto de 2009

Escritura


Hablamos, comentamos, muchas veces sobre el placer que nos causa la lectura de un buen libro pero...¿ qué ocurre con la escritura? Hay quién la escritura resulta aburrida y se le considera una obligación, para otros en cambio ( entre los que me incluyo) es un placer tan grande o más que el que causa la lectura-

Me gusta mucho escribir, casi a veces mucho más que hablar. Cuando escribo sale a la luz todo mi yo. No hay tapujos ni escondrijos. La escritura comunica mi ser más interno con el exterior. Es una forma de comunicación que nos se ciñe a una serie de palabras y sílabas sino de sentimientos, emociones, sensaciones....

Es un poco lo que narra este poema sobre la escritura que me he encontrado.




"No puedo evitar la sensación
de que paseo por un espacio escrito,
de que he ido haciendo historia
de estas cosas y ahora me miran
como un lugar interior. La boca
del metro, la tienda de flores
plantadas en cestas de mimbre,
los monitores en el escaparate
de la peluquería, la farmacia
con sus gusanos en frascos. Atiendo
a si todo eso enmudece, atiendo
a lo que dice cuando habla. Escritura
produce escritura, traza aceras
en medio de la vida. Pero es raro,
un punto hostil, abierto
en su exigencia".

Miguel Casado

martes, 25 de agosto de 2009

"Elogi del meu poble" de Joan Fuster


Se dice que Sueca es la ciudad de la Comunidad Valenciana con más escritores por kilómetro cuadrado. No es broma, esta tierra ha dado "luz" ( aunque suene cursi) a varios de los autores más importantes en lengua valenciana desde Joan Fuster a Josep Bernat i Baldoví pasando por Josep Franco, Vicent Gómez Labrado o Manolo Baixauli sin olvidar tampoco a Josep Palacios e historiadores como Antoni Furió.

Todos ellos, salvo Bernat i Baldoví, tienen como referencia a Fuster. Sobre él siempre ha habido una gran polémica por tonterías de lengua. Fuster era más que un escritor. Más que escribir novelas, destaca por sus ensayos y poesías así como por los estudios que hizo. Su obra es muy dilatada. Ahora se está llevando a cabo una profunda catalogación de su Fondo Bibliográfico encontrándose veraderas joyas encerradas, ocultas en los cajones. La prosa de Fuster no deja a nadie indiferente. Es una prosa muy cultivada, de fuerte influencia francesa y clásica, él exponía sin pelos todo lo que pensaba aunque sentase mal.

Su obra más conocida es " Nosaltres els Valencians" pero tiene muchas más como este "Elogi del meu poble". Se trata de una recopilación llevada a cabo por Antoni Furió de los artículos que escribió con Sueca como protagonista. Articulos escritos en castellano y valenciano en donde nos habla de las fiestas, las costumbres, la gente de la capital de la Ribera Baixa. Fuster exponía lo que pensaba, como digo, eso hizo que muchos de sus conciudadanos no pudiesen verle puesto que sentían como una ofensa cada una de las críticas que hacía. Críticas que, si las lees bien, no eran negativas. Lo que Fuster pretendía era despertar a los suecanos, que no se centrasen ni girase todo en torno al arroz, que fuesen más allá sobre todo a nivel cultural.

Este "Elogi del meu poble" se editó a mediados de la década de los años 90 cuando ya había muerto Fuster. Pese a que hay artículos que tienen años, no por ello han caducado. Los lees y sigues viendo las mismas cosas que Fuster criticaba, como a Sueca aún le falta un empujón y salir de su encorsetamiento, ser un poco más abierta.

El libro lo editó la Librería Sant Pere. Es de obligada lectura creo yo. Muy ameno. Son artículos y Fuster era un prodigio de la pluma y de la prosa.

La fotografía es obra de Juanjo Aguado, un virtuoso de la cámara.

lunes, 24 de agosto de 2009

Hoy hace calor... más poemas


Hoy hace mucho calor por aquí, tanto que me estoy durmiendo. El aire está a 20ºC pero no se nota nada. La botella de agua va menguando.... Buscando buscando, he hallado este poema de Lorca dedicado a la lluvia. Lluvia fresca que nos refresque, que limpie las cosas negativas y que nos despierte.


LLUVIA

Enero de 1919
(Granada)

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentágrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!

"Llueve sobre el bosque verde" de Juan Ramón Jiménez


He leído en una nota que hay quién considera la poesía de Juan Ramón Jiménez y otros como una "poesía de dinosaurios", dirigida a personas mayores y anticuadas cuando no es así. La buena poesía no sabe ni de edades, épocas, tiempos y espacios. Simplemente sabe de cómo dirigirse al corazón de las personas y hacerles estremecer, motivarles, sacudir en ellas toda la sensibilidad.

Vivimos en una época en la que la poesía aparece como la más marginada entre los géneros literarios. Se escribe poesía pero se lee muy poca. La gente, da la sensación, de que va a lo fácil. Que no quiere complicarse mucho la vida desenmascarando epítetos, metáforas, sinalefas, hipérborles y personificacioes. Que le es más fácil y cómodo recurrir a la prosa donde todo es más sencillo y no debe adivinar lo que se esconde detrás de cada palabra. Pero tampoco es esto. La poesía es igual de necesaria que el teatro, la novela o el ensayo. La poesía debe existir pues es el alimiento del alma, la dosis de sensibilidad que le hace falta para seguir adelante.

Ningún poeta está caduco ni es lectura exclusiva para dinosaurios. No, siguen manteniendo su actualidad puesto que el mensaje de la poesía nunca pasa de moda ni se volatiza con el tiempo.



Llueve sobre el campo verde...
¡Qué paz! El agua se abre
y la hierba de noviembre
es de pálidos diamantes.

Se apaga el sol; de la choza
de la huerta se ve el valle
más verde, más oloroso,
más idílico que antes.

Llueve; los álamos blancos
se ennegrecen; los pinares
se alejan; todo está gris
melancólico y fragante.

Y en el ocaso doliente
surgen vagas claridades
malvas, rosas, amarillas,
de sedas y de cristales...

¡Oh la lluvia sobre el campo
verde! ¡Qué paz! En el aire
vienen aromas mojados
de violetas otoñales.

Una poesía de Lorca


Uno de mis poetas más admirados dentro de la literatura en lengua castellana es Federico García Lorca. Tanto sus poemas como sus obras de teatro tienen algo que las hace diferentes al resto aunque parezcan muy simples y fáciles a primera vista como es el caso de esta canción infantil que compuso para una niña que murió un día de agosto de 1928. En este poema puede verse y apreciarse la sensiblidad de Lorca. Aparentemente, es un poema muy sencillito pero encierra una gran carga poética y emocional.

La poesía de Lorca es muy especial, rebosa sensibilidad por los cuatro costados. Sensibilidad y compromiso incluso en los poemas más inocentes aparentemente.




CANCIONES PARA NIÑOS

A LA MARAVILLOSA NIÑA COLOMBA MORLA VICUÑA,
DORMIDA PIADOSAMENTE EL DÍA 12 DE AGOSTO DE 1928


CANCIÓN CHINA EN EUROPA

A MI AHIJADA ISABEL CLARA

La señorita
del abanico,
va por el puente
del fresco río.

Los caballeros
con sus levitas,
miran el puente
sin barandillas.

La señorita
del abanico
y los volantes
busca marido.

Los caballeros
están casados,
con altas rubias
de idioma blanco.

Los grillos cantan
por el Oeste.

(La señorita,
va por lo verde).

Los grillos cantan
bajo las flores.

(Los caballeros,
van por el Norte).

Federico García Lorca, 1923

domingo, 23 de agosto de 2009

Ya que lo he nombrado...


No me resisto a poner la introducción de "Platero y yo" una obra tierna donde las haya. No es sólo poesía lo que hay en ella sino todo el amor que Juan Ramón Jiménez sentía por este burrito. 

Sirva también de homenaje a todos los burritos.


Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: «¿Platero?» y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal...
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
-Tien' asero...
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

Un poema de Juan Ramón Jiménez: " La mar"


Juan Ramón Jiménez es uno de los poetas más importantes de la Literatura en lengua castellana y universal. Todos conocemos a su entrañable Platero, pero escribió muchos más poemas a cuál más bello. Hoy quiero compartir con vosotros este que escribió y que dedicó al mar.


El mar lejano

La fuente aleja su cantata.
Despiertan todos los caminos...
Mar de la aurora, mar de plata,
¡qué limpio estás entre los pinos!

Viento del Sur, ¿vienes sonoro
de soles? Ciegan los caminos...
Mar de la siesta, mar de oro,
¡qué alegre estás sobre los pinos!

Dice el verdón no sé qué cosa...
Mi alma se va por los caminos...
Mar de la tarde, mar de rosa,
¡qué dulce estás entre los pinos!