sábado, 6 de noviembre de 2010

"El Tiempo mientras tanto" de Carmen Amoraga. Finalista Premio Planeta 2010






Llevo unas semanas en las que los libros que cojo para leer no acaban siendo meras páginas, sino que narran historias que me llegan muy adentro. Tanto que, al finalizarlas, debo de tener cuidado y no permitir que nadie note mi temblor. No quiero que crean que me he vuelto loca pero no puedo remediarlo puesto que las palabras que contienen me impactan al tiempo que llego a una perfecta simbiosis con sus personajes. Me meto en su piel tanto que me cuesta desprenderme de ellos.

Reconozco que los "Planeta" no me caen muy bien y que, si puedo, evito leerlos. Sé que no es muy correcto pero me he llevado tantas decepciones con ellos que no acabo de fiarme. Sin embargo, he de reconocer también, que esta novela de Carmen Amoraga es una excepción. No sé cómo será la novela ganadora de Eduardo Mendoza, pero la de Carmen es muy buena además narra una historia de esas que logran conmoverte, despertar sonrisas, hacerte sentir y es lo que me gusta.

Carmen Amoraga es una joven escritora valenciana, de Picanya para ser más exactos. Valencia y alrrededores están muy presentes en la historia que nos narra. Triste pero, en el fondo, esperanzadora al mismo tiempo.

A lo largo de sus 304 páginas vamos a acompañar a María José. ¿Quién es? Es una mujer joven que trabaja en una Gestoría y que un fatal accidente de tráfico tiene postrada en la cama de un Hospital. María José está en coma irreversible. Al Hospital, acuden cada día sus padres y su mejor amiga a visitarla. Paco y Pilar son los padres de María José. Él es un hombre tierno, destrozado al ver a su hija así y saber que ya no hay nada qué hacer, que el final es inminente. Pilar, su madre, es una mujer bastante especial. Aunque quiere a su hija, su carácter un poco serio ha hecho que se lo demostrase muy poco mientras vivía, eso hacía que María José tirase más a su padre, que se sintiese más cercana a él.

Pero el carácter de Pilar tiene una explicación y se lo contará a su hija: Fermín. Un viejo amor adolescente, su gran amor que, a pesar de que le prometió que nunca le haría daño no supo cumplir su promesa. Fermín se fue a Mallorca donde se casó con una rica heredera sueca. Pilar se casó con Paco. Por Paco siente cariño pero no el amor que sigue manteniendo por Fermín. Este amor fustrado le permite entender a María José y a su empeño por Joaquín. El que Pilar le hable a su hija de Fermín contribuye a romper con la idea que te forjas de ella cuando empiezas a leer la novela. Al ver su actitud tan seria hacía su hija y su marido, llegas a cogerle un poco de manía. Te la imaginas como una mujer amargada y huraña. No obstante, cuando sabes el por qué de este comportamiento llegas a sentir lástima por ella y descubres a una Pilar que sí que sabe amar sólo que, su amor no está en Valencia.

Joaquín es el gran amor de María José. Es su vecino. Ella ha estado enamorada de él desde los 13 años a pesar de que, Joaquín, pasaba de ella; de que la veía como una amiga más que como una mujer. A pesar de que todo el mundo se lo dice, María José nunca deja de adorarle hasta que consigue cumplir su gran sueño: casarse con él. Un matrimonio que no durará mucho. Paradojas  de la vida, cuando María José le abandona Joaquín se da cuenta de que ella es el gran amor de su vida.

Otra persona clave en la vida de María José será Marga, su mejor amiga desde que son niñas. Ella acude cada día al Hospital a visitarla, le abraza, le cuenta cosas de su familia, trata de luchar y evitar pensar en el desenlace. Trata de que nunca llegue aunque lo sabe. Marga tiene miedo, no sólo de perder a su amiga sino de perder, con ella, una parte fundamental de su vida.

Paralelamente a estos personajes principales hay otros secundarios como Cleopatra, una mujer cubana que va a cuidar de María José por las noches y un muchacho senegalés perdido y asustado que será pieza importante en el cambio de comportamiento y de actitud que tiene Pilar ante su familia y ante la vida.

La partida de María José no será sólo su muerte sino que, junto a ella, se llevará parte de la vida de quienes le rodean. La despedida de María José marcará el inicio de nuevas etapas en la vida de sus padres, de Marga, de Joaquín.

Como veís el tema principal puede ser triste: hay una persona que se está muriendo pero no es un dramón. Es una historia que transmite muchas cosas. Yo me he sentido bastante identificada, en muchos aspectos, con María José. A diferencia de Marga, a ella se le ve más timida y más reservada. Un poco acomplejada porque, cuando era pequeña estaba gordita y todos se burlaban. Entiendo el por qué de esa adoración hacía Joaquín a pesar de que él la tenga como un " segundo plato" muchas veces. El intento por acercarse a su madre, de tratar de entender qué es lo que le está pasando, por qué esa actitud. Me ha impactado mucho el personaje de María José.


Es una novela en la que prevalece la narración al diálogo pero no se hace pesada ni carece de ritmo. Todos los personajes están muy bien definidos y con una personalidad marcada; son personajes cercanos, creíbles con los que te has podido cruzar por las calles de Valencia. La prosa de Carmen Amoraga es buena. Logra crear una historia que cautiva. Sí, no tiene la acción de otro tipo de novelas pero sabe cómo llegar al lector. Es una novela de sentimientos, puros y sin florituras. No se va por las ramas de ahí que ese sentimiento, impacte más.

A mí me ha gustado mucho y no es porque haya tocado mi corazoncito al ver que, El Perelló, está presente en la vida de María Jose al pasar aquí un verano.  Me ha gustado porque es una buena historia y está muy bien escrita. 

Por todo ello, es altamente recomendable. Sí, es un "Planeta" pero, ésta vez, hay buena literatura en él.





jueves, 4 de noviembre de 2010

"El otro fuego" cuentos de Inés Mendoza






Sigo con mi buena racha lectora. Estos días, en los que en El Perelló las mañanas son tan soleadas, es una gozada coger un libro, ir al Paseo y adentrarse en él sintiendo el calor del sol y el rumor de las olas rompiendo en la playa. Lecturas que hacen que estas mañanas otoñales sean casi primaverales.

Hace unos días recibí, por gentileza de la editorial Páginas de Espuma un par de libros. Uno de ellos es esta selección de cuentos titulada "El Otro Fuego" cuya autora es Inés Mendoza. ¿Y quién es esta autora?

Pues es una gran escritora. Es venezolana aunque ahora reside en Madrid. A parte de escritora es también arquitecta y esta faceta se aprecia en sus historias, en la forma en que las construye. Este "El Otro Fuego" es su primer libro y recoge una serie de cuentos que ella escribió. 

En este libro, sin embargo, no destaco sólo los cuentos de Inés sino también el magnífico prólogo que le ha escrito Eloy Tizón en el que no sólo ensalza los cuentos de Inés sino que hace una bella descripción de la Literatura. Un prólogo que me ha encantado y que comparto. Os pongo un fragmento como ejemplo: 

" La literatura puede ser un sueño o un medio de locomoción. Los cuentos sirven para desplazarnos de un lugar a otro, viajar dormidos de un castillo a otro, cruzar de una metáfora a la de enfrente, desplazarnos de aquí allá a través de un sonambulismo de palabras y vértigos"

Y esto, en definitiva, es lo que  hace Inés Mendoza.

Si es difícil condensar un libro en un argumento de pocas líneas, aún lo es más si se trata de cuentos porque cada uno de ellos tiene su personalidad. Pese a ser diferentes hay algo en los cuentos de este libro común a todos: el fuego. No el fuego llama que conocemos, sino fuego en el sentido de búsqueda, cambio, dolor... El fuego de los sentimientos y sensaciones que experimentan cada uno de los personajes que los forman.

Todos los cuentos son hermosos pero mi preferido es "A pesar de la lluvia", un relato que tiene a París como protagonista. Con los personajes, recorremos sus calles y somos partícipes de sus sentimientos hacía la ciudad, a lo que impacta.  Sentimientos que comparto.

Leyendo este recopilatorio de cuentos de Inés Mendoza no he podido evitar recordar el de Pilar Andón que publicó Impedimenta. Tanto en una como en otra, el cuento toma una gran relevancia. No sé por qué siempre que escuchamos la palabra " cuento" pensamos en relatos de princesas, hadas, en cuentos infantiles cuando también los hay para adultos. Para mí es un género difícil porque deben ser muy buenos para que, no sólo conecten con el lector, sino que logren inquietarle y despertar en él las ansias por leer más, por llegar al final. La prosa de Inés Mendoza es de tal maestría que lo logra incluso en cuentos como " La Jungla de Oro"  de a penas un párrafo.

Como he dicho al principio, Páginas de Espuma ha sido la editorial encargada de sacar a la luz los cuentos de Inés Mendoza. Lo ha hecho dentro de su colección Voces. De nuevo tenemos a una editorial valiente que apuesta por la buena literatura, la de calidad antes que por un best seller.

Por ello, por la buena literatura que emanan de sus páginas ( 102 para ser exactos) es altamente recomendable su lectura. Al tener pocas, ser cuento, la lectura es rápida pero no superficial. Como todos los cuentos, tienen su moraleja y un mensaje que te llega a lo más profundo. Son cuentos que no se quedan en un mero "Érase una vez".

Me ha agradado descubrir a esta autora y espero que, en un futuro muy próximo, haya un nuevo libro suyo en el mercado puesto que vale mucho la pena. Es una bocanada de literatura fresca lo que nos ofrece.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

"Nueva York" de Edward Rutherfurd



¿Qué es lo que puede tener una novela de 938 páginas para que Ysabel se la lea de un plumazo? Pues, básicamente, ser un libro cuya lectura atrape desde la primera a la última palabra. Y eso es lo que ha logrado esta nueva novela de Edward Rutherfurd editada por Roca: "Nueva York".  Para quiénes no le conozcáis, Edward Rutherfurd ( seudónimo de Francis Edward White) es un novelista especializado en grandes sagas en las que, más que las personas, los auténticos protagonistas son los entornos que las rodean. No es un autor desconocido para mí, hace unos años pude leerme su "London" con el que disfruté, sensacion que he vuelto a experimentar con su "Nueva York" donde, al igual que la anterior, la gran protagonista de la historia es una ciudad, en este caso la Gran Manzana.

Desde siempre he sentido una atracción especial por la ciudad de Nueva York, no sé; tiene algo mágico para mí. Así que cuando ví en la página del blog "El Placer de la Lectura" las imágenes de la portada de esta novela no cesé hasta hallarla y lo hice hace un par de semanas en Sueca. Y, si ya sentía eso por Nueva York, tras la lectura de la novela ha aumentado. Es una novela con múltiples matices: puedes leerla como una simple novela, como un libro de Historia, como una novela en la que se mezcla el amor, la aventura, la intriga, la acción, también puedes enfocarla y verla como una magna Guía Turística. Un buen aperitivo para conocer algo de la ciudad antes de visitarla. Matices que, sin duda alguna, la hacen mucho más atractiva.

Como me ocurrió con "London" ha sido una de esas lecturas de "lápiz y libreta". Para una historiadora como yo, se hace difícil no anotar datos históricos que te permitan conocer un poco más de la Historia de esta ciudad. Datos que se nota que están muy bien documentados y con los que el argumento puramente literario se enriquece.

La historia arranca en 1664 cuando Nueva York es aún Nueva Amsterdam y está bajo control holandés, y acaba en una fecha clave para la ciudad: el 10 de septiembre de 2001 ( más un epílogo que remite al verano de 2009). A lo largo de estos 4 siglos, la ciudad va cambiando, creciendo lo mismo que sus habitantes. Como sabemos, Nueva York es una metrópoli multicultural y multiracial. No sólo la forjaron holandeses e ingleses, sino que también dejaron su huella: hispanos, italianos, alemanes, irlandeses. Edward Rutherfurd va tejiendo los lazos entre ellos a través de las relaciones que van experimentando las diversas sagas familiares que aparecen como coprotagonistas de la novela junto a la propia Nueva York. Algunas de estas sagas tienen un poco más de protagonismo que otras, caso de los Van Dick holandeses, los Master ( de origen inglés), los O'Donell netamente irlandeses, los  Campos. Hay ricos burgueses, esclavos negros, comerciantes, banqueros, gente más humilde... Un conglomerado de nacionalidades que hacen aún más viva y creible la historia.

Una Historia ( sí, con mayúsculas) que personalmente me ha fascinado y que me ha hecho " devorar" estas 900 y pico páginas. Aquí ha tocado mi fibra historiadora. Me ha encantado la parte del Nueva York holandés ( perdón, Nueva Amsterdam). Como la ciudad empezaba a ser ya importante y un centro comercial a tener en cuenta. Eso de conocer cómo a muchas familias burguesas holandesas no les hacía mucha gracia que la ciudad pasase a manos inglesas y a otros que sí  es curioso. Quienes más se opusieron fueron las mujeres ¿ por qué? Pues porque una mujer holandesa, aunque estuviese casada, mantenía su independencia económica y su libertad, no cambiaba de apellido y tenía sus derechos a la hora de recibir la herencia del marido; las inglesas no. La neoyorkina de origen holandés no  quiere renunciar a su derecho y es reacia a aceptar la ley inglesa. Tampoco les hace mucha gracia la Iglesia Anglicana. Sí,es una confesión protestante pero no como la Calvinista que ellos practican.

La parte correpondiente a los siglos XVIII y XIX es muy interesante. Edward Rutherfurd le da el protagonismo que tuvo a Nueva York durante la Guerra de la Independencia. Vemos, o conocemos, los enfrentamientos que hubo entre los Patriotas y los ciudadanos que se mantenían leales a la Corona, como muchas familias de origen inglés ( como los Master) eran sospechosos por el mero hecho de viajar a Londres o tener a sus hijos estudiando en Oxford. Nueva York en el siglo XIX ya empieza a ser una ciudad grande. Cuando estalla la Guerra de Secesión, a pesar de ser una ciudad yanky no a todos sus habitantes les parecía bien que los negros fuésen libres porque los veían como una amenaza comercial. Por ello, muchos neoyorkinos se dedicaron " a la caza del negro" cometiendo auténticas barbaridades.

Si es fascinante el Nueva york del siglo XIX, el del siglo XX no se queda atrás. Es un poco extraño, y ello lo apuntan también otras reseñas, que Edward Rutherfurd casi " pase de largo" con un hecho muy ligado a Nueva York y a Wall Street: el Crack del 29. Quizá, al ser tan conocido, ha preferido dar prioridad a otros acontecimientos históricos de Nueva York como fue su papel en la Guerra de la Independencia, en la de Secesión, al Nueva York de los años 50, de los 60, 70, 80.... Y no me parece nada mal.  Son muchísimos los matices que he encontrado en esta novela.

Le doy un 9 a la descripción de los acontecimientos históricos, no cae en la subjetividad sino que la objetividad está bien manifiesta. Tampoco se olvida de mencionar a sus primeros habitantes, las tribus indias que dieron nombre a Manhattan, la visión de los acontecimientos que ocurrían en Europa... etc. A nivel puramente literario mi puntuación sería de un 7,30.  Los personajes están bien definidos aunque a algunos los  perfila un poco menos, sobre todo si son personajes secundarios. Puede que lo haga porque la gran protagonista es la ciudad. En "London" sucedía otro tanto.

Es también una novela muy gráfica. No puedes evitar ir leyéndola y verla convertida en una serie pero de las buenas. Lectura gráfica muy bien lograda. Edward Rutherfurd tiene un estilo que sabe cómo atrapar al lector. Te involucras en la historia y te sientes pasear tanto por el Manhattan holandés como el de finales del siglo XX. Llegas a entender y a comprender el espíritu neoyorkino y lamentas que hayan cosas y lugares que hayan desaparecido como los barrios con las casas holandesas y gregorianas. Viejos barrios de casas señoriales que luego dieron lugar a rascacielos como el Empire State.

Hechos, palabras, descripciones que convierten a "Nueva York" en una de las apuestas literarias del otoño y del año. Roca editorial ha  acertado en publicarla. Imagino que, como sucedió con "London", la versión bolsillo superará las 1000 páginas pero no deben asustaros puesto que se devoran. Cuando menos te lo esperas has llegado al final del viaje y has de apearte, no sin sentir un poco de tristeza. Es de esas lecturas que te dan pena que acaben tan pronto.

Por todo ello es altamente recomendable. Una lectura que bien vale acompañar con una buena banda sonora en la que Nueva York sea la gran protagonista. Si amas o te gusta esta ciudad, este sentimiento lo notas más grande al finalizar la lectura. Es una novela que muestra a un Nueva York con alma. Fascinante e impresionante.


jueves, 28 de octubre de 2010

Un día con Jules, de Diane Broeckhoven






Una de las novedades que ha recibido la Biblioteca por gentileza de Maeva, ha sido la novela de la escritora belga Diane Broeckhoven titulada " Un día con Jules". Novela que, debido a su argumento, recuerda un poco a las "Cinco horas con Mario" de Miguel Delibes. Comparación que no sólo hago yo sino que es lo que más destaca en muchas de las reseñas de la novela que he leído incluso, lo destacan un poco en la contraportada. Es una comparación buena basada más en las circunstancias que rodean a los protagonistas pero, en ningún caso, es una copia de la obra de Delibes.

El argumento de la misma es sencillo, cotidiano:


Jules y Alice son un matrimonio de edad avanzada. Cada mañana, Alice despierta con el olor del café que Jules le prepara para desayunar, ella siempre tarda un poco en levantarse. Debe hacerlo despacio, el dolor de sus articulaciones no le permite ir más deprisa. Esa mañana, todo parece normal. Ella se levanta y va hacía el comedor, allí ve a Jules sentado en el sofá. Alice se acerca cautelosa, empieza a hablarle, le toca. Todo le parece normal hasta que se da cuenta de que Jules está frío; hasta que percibe algo a lo que no da crédito: Jules ha muerto.

Alice reacciona de una forma que puede parecer extraña pero que, sin embargo, no lo es tanto. El schock que le produce hallar así a su marido, hace que tarde en reaccionar. Aunque sabe desde el primer momento cuál es la cruda realidad, trata de no percibirlo, de no admitirlo. Ella sigue con su rutina. Se toma el café que Jules le ha preparado ( el último), se sienta junto a él, le habla, le toca, le tapa con una manta... Incluso es incapáz de llamar a alguien para comunicar la triste noticia. Ni siquiera tiene valor cuando le llama Bea su vecina pidiéndole que cuiden de David. Él es un niño que cada tarde baja a jugar una partida de ajedrez con Jules. Bea le dice a Alice que su madre ha sufrido una caída y que debe ir al hospital, Alice sólo es capaz de informarle de que el señor Jules no se encuentra muy bien.


Alice y David van a quedarse en casa junto a Jules. Ella jugará la partida de ajedrez con el niño en vez de su marido. Alice tratará de que todo sea normal pero al final debe comunicarle a David que su marido ha muerto. El niño reacciona bien, acepta mejor la muerte de Jules que la propia Alice. Reacción que resulta curiosa puesto que se trata de un niño que nunca antes ha visto un cadáver pero David es un poco especial, al cuerpo sin vida de Jules le llama " lo que envuelve". Da la senación de que acepta y ve la muerte como algo natural quizá un poco más que Alice. La presencia de David ayuda, al mismo tiempo, a descargar un poco la tensión. Se nota que Alice se refugía en él, que deja que se quede en su casa para, así, hacer frente a la soledad en la que le ha sumergido la muerte de Jules al menos ese día, luego ya no sabemos qué ocurrirá, si Alice será capaz de vencer a la soledad o cómo será su vida a partir del momento en el que reúna valor para comunicar su muerte.


Diane Broeckhoven ha escrito un relato corto. Son 85 páginas. Como sucede con otras historias que tratan el tema de la muerte, la brevedad de la historia contrasta con la profundidad de su mensaje. El paralelismo que tiene esta novela con la de Miguel Delibes es que también vemos a una mujer que empieza a recordar su vida junto a su marido. Como la protagonista de la obra de Delibes, Alice también habla con él, recuerda cosas buenas y malas. No duda en reprocharle una anterior aventura y cómo ella luchó para no perderle. Aprovecha la ocasión para decirle todo lo que en vida no pudo o no quiso. Pero, en ningún momento he percibido reproches en las palabras de Alice. Es más el amor y cariño que siente, sentimientos que se aprecian en la forma en que trata a su cadáver.


Un personaje, este de Alice, que me ha parecido muy tierno. Es fácil meterse en su piel y entenderla. Siempre que pierdes a alguien a quien amas te cuesta aceptarlo y reaccionar por lo que su reacción es perfectamente comprensible. Ella intenta aferrarse a Jules, trata de retenerlo a pesar de que es consciente de que eso es ya imposible.


La prosa de Diane Broeckhoven tiene una fuerte carga poética en este relato en el que los sentimientos son palpables y contagiosos. Es una historia bella a pesar de su tristeza.


Como podéis observar, el tema de la misma no es muy alegre por eso- al igual que ocurre con la última novela editada en España de Mathias Malzieu "La alargada sombra del amor"- influye mucho el estado de ánimo del lector. Es de esos relatos que, si has vivido algo parecido o lo estás haciendo, pueden sumirte más en una depresión o ayudarte. Hay que tenerlo en cuenta porque la imagen de la portada puede llevar a pensar que es una historia de amor o de encuentros. Bueno, lo es pero diferente.


Personalmente, me ha encantado este relato. Creo que la apuesta de Maeva ha sido valiente y un gran acierto. Y si queréis disfrutarla ya sabéis que está a vuestra disposición en la Biblioteca de El Perelló. Es una buena lectura para estas tardes ya otoñales previas a este próximo 1 de noviembre.

domingo, 24 de octubre de 2010

London de Edward Rutherfurd






Como anuncié ayer, una de las novedades de la Biblioteca es la nueva novela de Edward Rutherfurd "Nueva York" pero no es la única de este autor que hay en la Biblioteca. Antes de la Gran Manzana, Edward Rutherfurd escribió una novela dedicada a Londres que es más que una novela: es un auténtico libro de Historia sobre esta ciudad. 

Cuando salió, escribí esta opinión para Ciao que ahora recupero así, Laky, puede hacerse una idea mejor sobre de qué trata la novela y de lo que se va a encontrar en ella. Leer "London" me encantó por eso tenía muchísimas ganas de tener "Nueva York".

Os dejo la opinión de Ciao ( no la modifico, de ahí lo de su inicio):



Antes de empezar mi opinión voy a tomarme el "atrevimiento" de darle un tirón de orejas a Ciao puesto que este libro de Edward Rutherfurd no es un libro de Historia sino una novela histórica, eso sí con una documentación perfecta y exahustiva que te permite aprender al tiempo que vas leyendo la novela.

Esta novela la descubrí hace un par de veranos, en la Biblioteca tengo la edición que sacó Punto de Lectura y me fascinó cuando la leí. Al igual que ocurre con otras muchas como puede ser "El Mundo de Sofía" o "Los Pilares de la Tierra" es de esas novelas que vas leyendo poco a poco, acompañada de lápiz y papel puesto que las anotaciones se suceden sin cesar sobretodo si eres historiadora o historiador y una de tus ciudades preferidas es Londres, de hecho, yo llené 3 libretas con anotaciones, fechas y datos históricos.

En esta novela la protagonista es la ciudad de Londres, a diferencia de la novela de Kent Follett aquí no tenemos unos protagonístas que van desarrollándose a lo largo de la novela o que enlazan con una misma familia, en la novela de Rutherfurd la única protagonista es Londres y sus habitantes. La novela narra la Historia de la ciudad desde la época Romana hasta el siglo XX, de Londrinum a Londres permitiendo conocer un poco más sobre ella: por qué se fundó a orillas del Támesis ( río que la comunicaba con el mar), cómo era el Londres medieval, qué pasó en realidad en el famoso incendio de 1666 y cómo se recuperó la ciudad, cómo era la vida en el Londres victoriano, el Londres de principios del siglo XX, el que sufrió los bombardeos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, el Londres de los 60, 70 y 80 bajo el poder- en esta década- de la Dama de Hierro hasta llegar al Londres de 1999, el Londres dispuesto a recibir al nuevo siglo, un Londres que ha evolucionado y que ya nada tiene que ver con la ciudad que se fundó a orillas del Támesis.

Es una novela voluminosa, creo recordar que tiene cerca de las 1.000 páginas pero no se hace nada pesada sino todo lo contrario, es una novela narrada con un ritmo ameno. No aburre pese que no olvida dar datos y fechas.

Edward Rutherfurd ha escrito una buena novela y un buenísimo libro de Historia de Londres, una Historia nada compleja ni victima de una pedantería, su lenguaje es perfectamente comprensible puesto que pretende que todos conozcan la Historia y la entiendan.

Como Historiadora, valoro esta documentación. Se nota que antes de escribir se ha pateado todos los Archivos de Londres y todas las Bibliotecas recabando y recogiendo información, ningún dato está inventado. Es un libro con el que aprendes y no sólo Historia de Londres, puede extenderse perfectamente a la Historia de Inglaterra puesto que Londres fue y es su motor, a través de lo que ocurre en la capital entendemos el por qué de la Historia del país. Sin embargo, echo de menos un dato cuando aborda al Londres de los años 60: no incide mucho en la explosión de la música Pop, bueno puede que no sea muy histórico oficialmente pero, lo queramos o no, la música de los Beatles, Rolling y demás bandas británicas marcaron la cultura y a la sociedad no sólo de Gran Bretaña sino de Europa y del mundo y dentro de esta explosión Londres fue un centro neurálgico.

Desde el punto de vista puramente histórico, es buena. A diferencia de otras, no mete la pata en los acontecimientos y tampoco peca de subjetivismo. Edward Rutherfurd muestra la Historia de Londres de forma objetiva, la ciudad va creciendo y transformándose ante los ojos del lector. Echo de menos, no obstante y sé que ello dispararía el precio, el haber incluido un par de mapas de la ciudad donde se apreciase su expansión creo que hubiese engrandecido el libro. Comparada con la novela de Kent Follett, no sabría decir cuál de las dos es mejor: ésta última se centra en mi época preferida y en mi especialidad , la Edad Media y sus Catedrales, la otra en una de las ciudades que más me gustan: Londres. Una no es mejor que otra, no puedes compararlas pues ambas tratan temas diferentes pese a tener una buenísima documentación como base y ser de orígen británico. Y, esta sólida documentación, es tónica común en todas las novelas de Edward Rutherfurd, si es óbio que London esté bien documentado siendo él inglés, maravilla ver la documentación que ha tenido a la hora de escribir "Rusos".

Un libro perfectamente recomendable, creo que su precio está en torno a los 20€ pero es una novela que suele estar en muchas Bibliotecas. No defrauda, es cierto que no habla de Templarios ni de Códigos pero no por ello pierde su interés y magnetismo. Ésta si que es una novela histórica altamente recomendable en la que la objetividad y el rigor histórico se mezclan en perfecta armonía con la diversión y la amenidad que da la lectura. 
 

 

sábado, 23 de octubre de 2010

Nuvetes otoñales





Pues sí, al igual que esta deliciosa imagen de Mónica Carretero,  todo un globo de novedades han llegado a la Biblioteca, a cuál de todas más interesante. Son las siguientes:





- Broeckhoven, Diane: "Un día con Jules", es una de las apuestas fuertes de Maeva para este otoño. Es un relato corto pero muy intenso del que muy prontito tendréis una reseña.




-Easton Ellis, Bret: "Suites Imperiales" es la segunda parte de su "Menos que cero" que editó hace 25 años.  Muchos se han extrañado ante esta segunda parte pero a mí me parece interesante. Eso sí, la portada es horrorosa lo mismo que la de la primera, relanzada también.

   - Florescu, Catalin Dorian: "Zaira" otra de esas delicias otoñales editada por Maeva. He empezado a leerla y es deliciosa. Nos permite conocer un poco más la literatura rumana actual y, de paso, adentrarnos en la Historia de Europa del siglo XX. Altamente recomendable.



- Follett, Ken: "La caida de los gigantes", sí, al igual que esos gigantes también he caído yo. Ya veremos, lo de Historia de principios del siglo XX me ha llegado muy adentro.

Mariné, Lola: "Nunca fuimos a Katmandú", una de las novedades que esperaba y deseaba leer. La ha editado Viceversa y tengo el orgullo de que su autora pertenezca a mi red de amigos de Facebook. Muy prontito habrá reseña.




- Rutherfurd, Edward: "Nueva York". La imagen de la edición de Roca editorial es diferente a la americana, en la castellana aparece una vista del Manhattan de principios de los años 20. Bueno, hace unos años me leí "London" del mismo autor y me encantó. Fue una auténtica lección de Historia de la capital de United Kingdom así que me imagino que otro tanto va a ocurrir con esta nueva novela.

Todas estas son las novedades de la Biblioteca, nuvetés que me plantean serias dudas existenciales ¿ por dónde empiezo? ¿ me marcho primero a Katmandú o a New York? u ¿ opto por pasear por Rumanía o me voy a Los Ángeles a vivir una noche loca?

jueves, 21 de octubre de 2010

La espera, de María Reznik






Muchas veces te sorprenden los libros ofreciéndote algo diferente a lo que habías pensado e imaginado en un primer momento. En ocasiones es para bien, en otras te llevas algún que otro "chasco". Afortunadamente, no ha sido el caso de esta novela de María Reznik titulada "La espera". Una historia que he recibido por gentileza de la autora y con la que he pasado un momento francamente agradable.
Me ha parecido una lectura original en muchos aspectos. Por un lado, me ha encantado el diseño de edición. El tamaño es menor que el de un libro de bolsillo, es más bolsillo aún puesto que cabe cómodamente en el de un pantalón o cazadora. También me ha agrado la forma de introducir cada uno de los capítulos que lo componen, describiendo la escena. Un poco, jugando al teatro que, si lo pensamos bien, está presente ya que toda la historia se desarrolla en un espacio único: una estación de tren. No se nos indica la ciudad, sólo que es un sábado por la tarde. Y en esta estación, hay pasajeros que van y que vienen pero, de entre ellos, destacan 2 mujeres que han acudido allí a esperar a dos personas muy especiales para cada una de ellas: Sara y Vida.

Sara, es la más joven. Está en la estación esperando a su "amor", un joven llamado Yoshiro del que está perdidamente enamorada desde el día en que coincidió con él en un vagón de tren. Vida, es la mayor, una anciana que comparte banco con Sara y con la que empieza a hablar. Vida está allí esperando a su hermana Claudia que vive en otra ciudad. En este banco que comparten empiezan a compartir algo más que un espacio: comparten una espera y también sus vidas puesto que empiezan a hablar de ellas. Gracias a este diálogo, vemos que en el fondo no son tan distintas Sara y Vida lo cuál hace que, en un momento, llegues a pensar si no se tratará de la misma persona. Si Vida no será una prolongación de Sara, un pensamiento y al revés lo cuál hace que la historia cobre una intriga que la hace aún más especial.
Claudia, la hermana de Vida, llega a la estación. Vida ha encontrado a quién venía a esperar, ¿ y Sara? ¿ aparece Yoshiro? Él no baja del tren en el que tenía que venir, ¿ lo hará en el siguiente? La espera que vive Sara se te contagia. María Reznik ha logrado que el lector se meta en la piel de ésta y llegue a sentir ese nerviosismo y esa angustia al ver que no baja del tren la persona a la que esperas. Como Sara, entiendes que en su cabeza empiecen a plantearse mil y un interrogantes tratando de averiguar qué pasa, por qué no ha acudido.


María Reznik ha trazado su relato de una forma magistral. Paralelamente a la historia de Sara y de Vida, se nos narra la de Yoshiro. Vamos conociéndole así como también sabremos que es lo que le ha ocurrido a la madre del niño que ellas encuentran perdido en la Estación. Todo un puzle muy propio de una estación de tren en la que se mezclan viajeros que van y que vienen.
Me ha agradado mucho el lenguaje que usa la autora. Es prosa si, pero hay una fuerte carga poética en él. Ya la misma estación puede interpretarse como una metáfora de la vida. Ese anden es tu propia vida esperando a alguien, el mismo tren lo es de lo que vas buscando. Esta carga poética se nota y percibe más en la segunda lectura de la novela. Sí, es un relato corto en cuanto a extensión, 166 páginas, pero intenso en contenido.  

Un texto del que puedes extraer diversas lecturas a medida que lo lees lo que prueba que no es de esas historias que acaban con la palabra  "fin" sino de las que dan lugar a más de una relectura en la que descubres algo nuevo, un matiz que se te ha escapado... Relectura que te ayuda, por otro lado, a entender mejor ciertos interrogantes y a conectar más con los personajes., los cuáles  están bien trazados. Tanto Sara como Vida o Yoshiro se muestran reales. Es más, en mi caso, me he llegado a identificar bastante con Sara con esa espera, con esos nervios, con ese sentimiento. Me ha parecido un personaje rico. Vida es ternura. La típica anciana amable y buena que se preocupa por los demás, es fácil sentir cariño por ella desde el primer momento.
 Este tipo de lectura es uno de los que más me gustan. La sensación que te dejan es placentera, es más llegas a quedarte con ganas de más. Te intriga ir conociendo más aspectos de la vida de Sara, de Vida, de Yoshiro.

Esta novela de María Reznik ya está disponible en la Biblioteca de El Perelló con el tejuelo N/REZ/esp. Toda una historia altamente recomendable sin lugar a dudas.