lunes, 16 de noviembre de 2009

Cuando el niño era niño



Teresa ha publicado este poema de Win Wenders en su página de Facebook. Un poema que no sólo me ha parecido precioso sino que es muy emotivo.
 
Palabras que deben ser compartidas para que todos luchemos por mantener en nosotros el niño y la niña que fuímos. 
 
 
 
 
 
 
 
CUANDO EL NIÑO ERA NIÑO...


Cuando el niño era niño
iba con los brazos colgantes
quería que el arroyo fuera río
que el río fuera torrente y este charco el mar
Cuando el niño era niño
no sabia que era niño
todo le parecía animado
y todas las almas eran un todo
Cuando el niño era niño
no opinaba de nada
no tenia ningún habito
frecuentemente se sentaba en cunclillas
de pronto se echaba a correr
tenia un remolino en el pelo y nunca posaba para tomarle una foto
Cuando el niño era niño
era el tiempo de estas preguntas
¿por que yo soy yo y no soy tu?
¿por que estoy aquí y por que no allá?
¿cuando empezó el tiempo y donde acaba el espacio?
¿es la vida bajo el sol tan solo un sueño?
lo que veo y oigo y huelo
¿no es solo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿realmente existen el mal y gente que es mala?
¿como es posible que yo, que existo
no haya sido antes de existir y que alguna vez yo,
que existo ya no seré quien soy?
Cuando el niño era niño
le costaba tragar las espinacas,
los chicharos, el arroz con leche y la coliflor al vapor
y ahora come todo, no solo por necesidad.
Cuando el niño era niño
alguna vez despertó en una cama extraña
y ahora lo hace seguido.
Muchas personas le parecían bellas
y ahora, solo en ocasiones de suerte.
Se imaginaba claramente un paraíso
y ahora, cuando mucho, lo adivina.
No podía pensar una nada
y hoy se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño
jugaba entusiasmado
y ahora se concentra como antes
solo cuando se trata de su trabajo.
Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba
una manzana y pan y así sigue siendo
Cuando el niño era niño
las moras le caían en la mano
como sólo ellas lo hacen
y así sigue siendo.
Las nueces frescas
le escalaban la lengua
y así sigue siendo.
En cada monte ansiaba
el monte mas alto
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aun mayor
y sigue siendo igual.
En la punta de un árbol
cortaba las cerezas
emocionado como lo sigue estando.
Era tímido ante los extraños
y lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y la sigue esperando.
Cuando el niño era niño
tiraba un bastón como
lanza contra un árbol
y ésta aún sigue
vibrando ahí.

Escrito por Wim Wenders y Peter Handke
Tomado de la pelicula "Der Himmel Über Berlin" (El cielo sobre Berlín)
Wim Wenders (1987)


http://www.youtube.com/watch?v=J2mYtkrF3No

Wim Wenders (1987)
 

 

domingo, 15 de noviembre de 2009

Poesía asturiana



Los güeyos de los tuyos tan sabíos,
el to rebañu nun bardial d’un puertu
l’agua’l ríu turbio, l’aguañal muertu,
atrás queden diezmaos y vencíos.
La nueche de llenzos estremecíos
por estrelles, nun mapa del desiertu,
un mar pel medio y un futuru inciertu,
traza llaberintos indefiníos.
¿Qué se siente ensin salida, ensin sienda,
ensin llar nin dirección señalada,
ensin sur, ensin norte que t’entienda?
La vida xabazmente acorralada,
na medrana medra y fai que s’encienda
tola esperanza del que nun tien nada.


Miguel Allende (Llaviana, 1960) tien espublizao Pallabres de payaso (2004) y Güelgues de gallón (2008).

Nora, la niña de sal de Fátima Fernández


Este es un pequeño video basado en el cuento de Fátima, "Nora, la niña de Sal"

Entrevista a Fátima Fernández por la Biblioteca de Canellada (Gijón)


viernes, 13 de noviembre de 2009

Entrevista a Fátima Fernández

Fátima es otra de mis amigas de Facebook. Es una escritora infantil como la copa de un pino, una persona que ama los libros, la lectura y la escritura tal como puede apreciarse en cada una de sus palabras recogidas por el blog "Diario de un Druida"

 

  Hablando de libros con Fátima Fernández Méndez


Fátima Fernández Méndez, Puerto de Vega, 1972. Licenciada en Bellas Artes en la Universidad de Castilla La Mancha, es docente de secundaria y articulista habitual en el periódico La Nueva España. Ha recibido numerosos premios y menciones de honor en concursos literarios nacionales e internacionales, asimismo su nombre está incluido en antologías tanto en Europa como en América.

Sus cuentos han sido traducidos al inglés, italiano, francés, alemán, portugués, gallego, valenciano, euskera y asturiano.

Autora de: Kepín vuela por primera vez (Sieteleguas), Mapi la alegre locomotora de vapor (Sieteleguas), Nora la niña de Sal (Pintar-Pintar), Nela (Edimáter), Germán el pequeño submarino (Edimáter), Floro, el globo aerostático (Edimáter).

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Pregunta.- En busca del tesoro del rey Abú está destinado a niños y niñas a partir de 8 años, una edad donde los sueños son infinitos y la vida interminable.
Respuesta.- Sí, aunque también es una edad en la que las ilusiones se pueden helar y desvanecerse. Cuando esto ocurre se extingue el infinito y se evaporan los sueños poco a poco, y casi sin que nos lleguemos a dar cuenta podemos crecer dejando de soñar.


P.- En parte esta novela es un sueño. Pero, y a pesar de ello, Miquel cree que cada día es una ocasión para descubrir nuevas emociones.
R.- Miquel es un niño, y como tal tiene la frescura y la capacidad de entusiasmarse cada día. El por qué llega un día, una edad…, en la que dejamos de sorprendernos con facilidad y en el que dejamos de soñar es un misterio que Miquel tendrá que descubrir para salvar el mundo de los sueños.


P.- ¿Cuántos niños y niñas aman los sueños tanto como los ama Miquel?
R.-Desearía que fueran muchos… Soñar ayuda a superar las dificultades, a gozar de la vida y nos hace más felices. Un niño que sueña, que fantasea, es sin duda un niño feliz.


P.- Y ya que hablamos de sueños, ¿por qué los hombres- las personas no niños- dejaron de darles importancia?
R.- La mayoría de los adultos son incapaces de ver lo “extraordinario” en lo cotidiano. Soñamos todos los días, nos acostumbramos a ello… sin embargo, cada sueño es algo tan mágico como pudiera serlo si pudiéramos sumergirnos en la historia de un libro. Nos permite vivir en otro tiempo, en otro espacio, conocer nuevas personas. Es algo extraordinario, ¿no crees?



P.- Me recuerdo jugando con recortes de revistas, o de periódicos, con cajas de cartón (¡cuántos castillos hicimos con ellas!), pero ahora veo a los niños más con máquinas de juegos digitales. ¿Desaparecerá el reino del rey Abú?
R.- En realidad, es responsabilidad de cada uno de nosotros que no desaparezca. En cada hogar hay un reino que debemos salvar, es una importante misión en la que todos debiéramos implicarnos. Sin sueños ni fantasía es muy complicado encontrar la felicidad.


P.- Y, si eso ocurriera, que temo así sea, tan verdad como que desaparecerá el Ártico, ¿cambiará la vida de los hombres hasta el punto de no hallar la felicidad?
R.- Yo no concibo vivir sin soñar, ni tan si quiera concibo la vida sin compartir los sueños. Prefiero ser optimista y pensar que mientras haya niños, niñas y si acaso artistas –que no son pocos- el reino del rey Abú no desaparecerá.


P.- La Osa Menor de Edimáter es una colección de narrativa de temas diversos, pero todas ellas de forma implícita guardan un tema en común: los valores humanos. ¿Cuáles has querido resaltar en esta novela?

R.- A través de esta novela he querido crear un clima de magia y fantasía, así como en su lectura transmitir mensajes basados en valores tales como la amabilidad, valor a la naturaleza, bondad, gratitud y amistad. Espero haberlo conseguido.


P.- Las ilustraciones de Marina Seoane, a quien en algún momento tendré que entrevistar, ¿cumplimentan el texto hasta el punto de que la novela sería otra sin ellas?
R.- Sí, desde el punto de vista en el que escritor/a e ilustrado/a forman un equipo que deben complementarse. Y al igual que ocurre en cualquier equipo, el resultado final es muy distinto y varía si son unos miembros y no otros. Es más, tengo una anécdota muy curiosa relacionada con la pregunta que me haces. No recuerdo muy bien la edad que yo tendría, quizá unos 9 años. Uno de los libros que leí en esa época me cautivó espacialmente. Sus ilustraciones –que no eran muchas y estaban hechas a plumilla- me hicieron disfrutar de la lectura de tal forma que durante todos estos años he guardado en mi memoria esas sensaciones como quien guarda algo muy especial. No hace mucho, un par de veranos, recogí ese libro de la casa de mis padres, se titulaba “La hija del espantapájaros” y estaba ilustrado casualmente por Marina Seoane, a quien ya conocía y con quien ya sabía que iba que iba a compartir varios proyectos. Fue una agradable coincidencia que me hace valorar aún más si cabe el trabajo de un ilustrador/a independientemente de si hay muchas o pocas ilustraciones en un libro o de si son en color o no.



P.- Como Miquel, ¿Fátima siempre quiso ser escritora?
R.-No. He de reconocer que jamás me lo había planteado hasta hace unos tres años. Mi sueño era ser pintora y curiosamente quería ilustrar “cuentos infantiles”, escribía textos con el fin de tener algo propio que ilustrar. Hace unos años, no sé aún muy bien por qué, envié a un concurso uno de esos textos que había escrito en la época en la que estudiaba en la facultad, y escribí un texto nuevo para otro concurso. Resultó que fui finalista en los dos concursos, uno de ellos con muchos participantes (más de 8000). Esto fue determinante para que mi concepto de escribir cambiara y para adentrarme en el mundo de la literatura de una forma activa.


P.- Háblame de tu proceso creativo, en especial, de un libro de estas características, dirigido al público infantil.
R.- Creo que el proceso creativo que sigo es bastante común. Lo que acostumbro a hacer antes de empezar a escribir una novela es recoger en un folio ideas sueltas en base a qué me apetece contar, luego cada una de estas ideas la ramifico a su vez en otras ideas: cómo podría contar esa historia, posibles personajes, capítulos, situaciones, escenarios… un esquema por encima. Finalmente elijo la idea que creo que puede ser más atractiva y me va a dar más juego –con la que disfrutaré más-.
Una vez elegida la idea que voy a desarrollar, ya estructuro los capítulos, busco posibles títulos para estos (me ayuda mucho a resumir en qué va a centrarse), argumento, personajes, escenarios… etc y cuando considero que todo encaja empiezo a escribir siguiendo el esquema previsto. Esto no quiere decir que una vez manos a la obra no cambie alguna cosa o incorpore situaciones con las que no había contado, aunque he de decir que trato de seguir el esquema previsto.


P.- ¿Usas mucho la papelera? Quiero decir, sigues el ejemplo de Blanca Andreu, quien en una anterior entrevista nos decía que hay que pensárselo mucho para poner en el papel algo que merezca la pena ser leído.
R.- No me considero una persona impulsiva escribiendo. Suelo meditar y plantearme qué voy a escribir, barajar muchas veces varias opciones, incluso escribirlas en diferentes colores para al día siguiente leerlas y decantarme por una de ellas. Evidentemente en los textos hay que meter tijera una y otra vez… hasta el punto que puede llegar a convertirse en una obsesión.


P.- Tengo entendido que pronto tendrás otra novela en las librerías.
R.- En enero se publicarán varios álbumes ilustrados, también con la editorial Edimáter, y estoy acabando de escribir una novela juvenil, pero que como es lógico aún no la he enviado a ninguna editorial…


P.- Pero no sólo de libros vive la mujer, que también te podemos encontrar en muchos sitios de la red. ¿Puedes decirnos cuales son y cuánto tiempo dedicas a ellos?
R.- En realidad se me puede encontrar en mi website “muchacha de sal” y en facebook. No te sabría decir el tiempo que le dedico a mi espacio, suelo preparar un par de entradas a la semana, a veces alguna más dependiendo del tiempo que disponga -que no suele ser mucho-. Y en facebook lo voy consultando a lo largo del día, intento que no me quite demasiado tiempo, aunque hay otros días que no me importa detenerme más a leer las noticias que la gente va colgando. Las hay realmente curiosas.


P.- ¿Escribir es al mismo tiempo un regalo y una opresión?
R.- Parte y parte, es algo con lo que disfruto enormemente, pero también me exijo mejorar y perfeccionar la técnica, por lo que a veces llego a sentir una opresión. De todas formas, cuando esto sucede me tomo un descanso; quiero disfrutar cuando escribo.


P.- Tú has escrito cuentos y novelas. Haruki Murakami dijo una vez que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín. ¿Cómo lo ves?
R.- Personalmente disfruto más escribiendo cuentos. Uno de los motivos es que cuando escribo una novela a menudo he de tenerla parada durante una temporada por falta de tiempo. Me agota el reengancharme de nuevo a ella para detenerme otra vez…, por eso me gusta empezar a escribir las novelas en épocas en las que tengo vacaciones y sé a ciencia cierta que podré dedicarme durante muchos días seguidos a ellas, sin tener que mirar el reloj para irme a la cama. Es lo que tiene el no ser una escritora a tiempo completo.


P.: Y como esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve la licenciada en Bellas Artes?
R.- Veo un futuro esperanzador, con autores novedosos y creativos. Formatos nuevos y sobre todo muchas bibliotecas llenas de lectores de todas las edades.


Ha sido un placer. Ojalá nunca se pierda el mundo de fantasía, el reino del rey Abú.
El placer ha sido mío. Ojalá, porque sin ese mundo los libros dejarían de tener sentido y sería una verdadera tragedia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Berlín 1961-1989


Aunque he estado buscando, no he encontrado muchos poemas que hablasen sobre Berlín o estuviesen dedicados a ella. Quizá sea porque no es una ciudad como París, que atraiga a los poetas pero es igual de mágica y especial.

Hoy el mundo mira a Berlín y a otros muros que deben caer. 1989 marcó un antes y un después, no sólo fue un muro derribado sino que ese día cayeron con él muchas cosas especialmente la represión y la falta de libertad en una buena parte de Europa.


Tras Berlín vendrían: Rumanía, Hungría, Polonia, Chequia, Bulgaria, Eslovaquia, Yugoslavia y China puesto que, también en 1989 tuvo lugar la revuelta de Tiananmén. 



POEMA BERLÍN: Enero 1929 de Marta Pessarrodona

Vita interrumpió
sus versiones de Rilke.
El teléfono era Moabit 37-94,
y Friedrichistrasse la estación de llegada.

En la Funkturm, una tarde,
en escapada breve y solitaria,
Vita le dio a entender
la duración escasa de las pasiones humanas.

La conversación, bastante animada,
el pulso anímico de subido voltaje,
consiguieron silenciar
la letal marea humana.
(Las bombas futuras
no enturbiaron en absoluto la tarde.)

24 Brücken Allee, una dirección,
hoy compañera de los fantasmas
de antiguas embajadas:
la ciudad no había sido bombardeada.

Virginia regresó a Londres
al cabo de una semana, enferma.
Vita empezó a creer que
Leidenschaft era una palabra
de formación muy extraña.

De hecho, ninguna de las dos
presintió
la retórica del desastre.



 

miércoles, 4 de noviembre de 2009

De parte de Teresa y de la Biblioteca de Cocnetaina

La Cenicienta Que No Queria Comer Perdices                                                                                                                                                


Gracias a Teresa y a la Biblioteca de Cocnetaina, se puede leer enterito y es la mar de divertido.