miércoles, 2 de septiembre de 2009

Otra crónica sociológica suecana: " Pasat y Present" de Visent Molina Foix


Estoy redescubriendo a Visent Molina Foix, fue un poeta suecano de principios del siglo XX. Su poesía se caracteríza no sólo por retratar y describir aspectos de Sueca sino por hacer una irónica mezcla entre el castellano y el valenciano ( pero no el académico, él lo escribía tal como se hablaba en Sueca y en otras partes). Releyendo su libro "Flores de Marche" me he encontrado esta poesía. Si la leemos bien vemos como lo que describe, o mejor dicho, lo que echa de menos Visent Molina puede aplicarse perfectamente a la actualidad. En ella nos habla del paso del tiempo, de esa añoranza y melancolía que da el ver como todo cambia ( para bien o no) sin que se pueda hacer mucho por frenarlo ya que dicho cambio va paralelo al desarrollo propio de la sociedad.

La poesía la escribió en 1927 pero sigue vigente por lo que acabo de decir. Siento no traducirla al castellano pero pierde toda su gracia. Tampoco es muy difícil de entender.

Díce así:

EL PASAT Y EL PRESENT.

¡ Qué queda del poble meu ¡
d'aquell niu de chermandat
per el temos que yo anava a escola
en la bolseta al costat.

Cuan me compraba llidóns
y en un canut foradat
refillavem els piñols
bufant como si foren tracs.

Cuan chuavem a Salao
al Sant y gallet, al clau,
a Fava y a Paso-largo,
a Chó, al Sambori, y al Ali,
y atres molts que no els recorde
perque ya han pasat molts añs.

Cuan a nadat sen anavem
als Cañarets, al Sequial,
al Ample, al Clot rovallós
y que algú monesipal
mos acasavem mil voltes
pues no deixaven nadar.

Cuan per la nit encontravem
en les cases del veinat
reunions de chichs y chiques
que igual estaven ballant
com menchantse dos melons
o velant algún Albat.

Cuan guañaven dos pesetes
els chornalers, y en el mercat
els pareixia una palla
perque estaba tot barat.

Cuan qui gastava petrolio
era un rich acaudalat
y en un tros de camalets
estava un pobre mudat.

Cuan mes carño reinaba
enre els amos y els llogats,
perque trampechant, pasaven
la famiia mal menchats.

¡ Pero sa chirat la fulla ¡
¡ El disco ha cambiat ¡
No es este aquell poble meu
que fa un moment he contat.

Asi els chiquets ya no chuen
no veus cuadrilles cantant,
ni tampoc el cariño
que solía haber abans.

Sols veus emigrar obrers
de sa Patria renegant...
¡ Buscant atre sol qu'els calfe
mes qu' este qu'es molt chelat ¡
y deisanse les families
en lo cor atravesat.

¿Y es que no li cap arreglo?
¡Pues aixó no pot durar ¡

Ya que tu Verche de Sales
fas uns milacres tan grans
donant tan bones collites
y en uns preus molt elevats...
¡ Fes el millor de ta vida
en el dia del teu Sant ¡

Fes qu'el patrono y l'obrero
estiguen achermanats;
aconsella als propietaris
qu'estiguen acomodats
que arrenden terretes de horta
a tots els nesesitats.

Que se unixquen uns als altres
en ratos desocupats
y arreglen el chornaleo
pa les faenes del añ.

Y si aixo se conseguix
yo aplaudire en les dos mans
als que hachen posat la pau
entre els meus chermans.

Sueca, 1927

martes, 1 de septiembre de 2009

Septiembre de Vicent Molina Maset. Publicado en "Flors de Marche"



Aquí os pongo otra de las poesías incluidas en el "Calendari Suecà" que escribió Vicent Molina en la década de los años 20 del siglo pasado. Toda un crónica social sobre Sueca, sus gentes y costrumbres.


SEPTEMBRE

Ya l'arros dobla la espiga,
y els oncles van arribant
de Albasete y la Marina
y tots se están preparant
pera arreplegar l'arròs
qu'es la collita mes gran.

Sis o set mil, solen vindren
y como cases no ni han
pera dormir, oer ahon vaches
t'en trobes alguns roncant.

En quinse dies acaben
en toto el arròs que hià
y despues tornen al poble
en el sarró ben ferrat,
pues sols menchen arròs sec
y meló per a dinar.

Les festes y la cullita
sempre se venen buscant
pues el dia de la Verge
es el fort de la segà,
que obliga a tots els veins
dormir en la cama en alt
si volen vore els festechos
qu' el Achumtament eñs fà.

Y cuidao que hihan cóses
dignísimes de admirar
com la fira, el Pabelló
(Tómbola del Hospital)
serenates, tios vivos,
y globos de cuant en cuant.

Solen haber ball dels Nanos,
dels Locos y dels Chagants,
de les vetes y la Espasa
y dels tipics Tornechants,
que van vestits com els Indios,
y en la vareta en les mans,
que cuant ballen la refillen
tant alt com el campanar;
y la grasia es empomarla
si no, es un mal tornechant.

Despues hian traques, castells,
cabalgata, chocs florals,
carreres de bisicletes,
verbenes, tetretes, balls,
y una menchà pera els pobres
qu' es lo mès asertat,
perque mentres uns disfruten
no han de patir atres fam.

Hihan novenes y sermóns
en campanetes prou grans
perque ve el Pare Calpena
a estes festes fa molts añs.

Pa postres la festa grosa,
la prossesó mes brillant
qu'en Sueca es coneix,
ahon van tots els capellans,
les cofradies, els fiels
y les músiques tocant.

Lo qu'es la Verge d' Sales
hiha qu'deixarla a un costat:
Podran haberne igualetes
pero millors ni nihan.

Ella cuida dels arrossos
en compañia dels Sans,
pa que entre en be la Collita
y siguen tots bons Cristians.

Com es una Verche esta
que la encontraren llaurant,
va en la profesó en dos mules
y en la rella d'un forcat,
que sempre porta el Mantil
el parent mes acostat
del que es trobà la Imache
ya fa una tirera d'añs.

Formant la Cort, van chiquetes
de llauradores: Cantant
mil clases de villansicos
fets esprofès pera 'l cas,
que pareix un coret d'anchels
que del sel hacha abaixat.

Y entre molts atres misteris
difisils de descifrar...
se ensenen llums de vengals,
tiren inséns y entre els cants...
huan sorda tot una traca
que desparen pa final
cuan la Verche en el Convent
entra entre vitors y cants

Más o menos, las fiestas de Sueca se mantienen tal como las ha descrito este poeta. Como podéis ver toda una auténtica crónica social suecana.

domingo, 30 de agosto de 2009

Septiembre


Sí, falta un día para que acabe agosto y vuelva todo a la normalidad. Un día para que se inicie septiembre, mes de vendimia, cosecha, colegios, vuelta a la rutina, lluvias.... Un mes bastante especial que a mí, particularmente, me gusta. En él está el final del verano y el inicio del otoño.
Es un mes en el que da gusto pasear por la playa ya vacía, sentir el calor del sol y el frescor del agua en tus pies, mes de tranquilidad playera y bullicio urbano, de fiestas en mil y un pueblos.

Mes al que le dedico esta poesía japonesa que me he encontrado.

Postal Azul

Poesía por Keiko Kubo (Japón) 

Llegaba del tifón de fin de verano, 
y la ciudad entera se estaba ahogando 
cuando llegó tu postal...

Pobres letras cansadas de tanto esperarme 
dentro del buzón roto 
y oscuro... 
bajo la lluvia. 

Letras que en plena noche salieron a buscarme 
entre las gotas de agua, 
hacia el centro de Tokio, 
en septiembre:

¡Que no se pierdan en un país 
desconocido!

Tan duro es vivir y fingir estar viviendo... 
y las mentiras sin fin que dije para protegerme 
entraron en mi cuerpo 
y ahora me devoran desde las vísceras.

El postal de quien ya ni dice una dirección... 
Yace en la pared de mi cuarto. 
Un cielo azul, 
tan azul que no puede haber en este país.

Voy a regresar... 
"Extraño el azul del cielo", 
dijiste aquel invierno.

Mientras, las letras todavía se divierten 
en la vida nocturna de Tokio.

El pequeño cielo azul que me diste 
abrió un lindo agujero 
en mi cuarto cerrado-

sábado, 29 de agosto de 2009

"El amor a los libros" (II) Artículo publicado en El Sueco el 29 de julio de 1911

En vista del éxito, copio a mano el artículo originalmente publicado en el periódico local "El Sueco" el 29 de julio de 1911.


EL Amor a los libros.


Hace tiempo, alguien escribió contra la pésima costumbre de muchos que, a pesar de su afición a la lectura y de sus medios, jamás compran un libro.

Las causas de esta costumbre ó mejor de esta falta de costumbre de comprar, son muchas y muy complejas.

las principales me parecen las siguientes: no se considera todavía la "librería" como un " mueble" necesario al decoro de la casa, ni el libro pasa como objeto de ornato; se ama la lectura pero no se ama al libro.

En efecto, de todos los muebles, los que menos se venden son los estantes.

Muchos no comprenden por qué deben guardarse los libros una vez leídos. Asó que, frecuentando las librerías, se oye a cada paso decir: - De buena gana leería este libro.- ¿ Por qué no lo compra usted?- ¿Qué por qué no lo compro? ¿ Y qué voy a hacer yo con él después que lo haya leído?

No siendo para estos el libro más que verdadero estorbo una vez leído, tienen razón al no querer gastar y embarazar la casa con papel emborronado.

En la mayor parte de las casas se ven colecciones de conchas, de huevos, de pedruscos, de sellos extranjeros y hasta de cajas de cerillas, pero es difícil encontrar colecciones de libros.

En ninguna falta alguna cosa que haga recordar que se come, se juega, se duerme y se toca; pero no hay nada que recuerde que también se lee. Y es que mucho si llegan a verse esparcidos por aquí y por allá, sobre las mesas, una veintena de libros, cuya tercera parte corresponden al niño que va a la escuela, y los otro cuatro o cinco a algún gabinete de lectura. Los poquísimos que quedan, única propiedad literaria de la casa, están sucios, descosidos y con las primeras páginas llenas de cifras y monigotes. Se sirven de ellos para apagar la luz, arrancar sus hojas para encender la lumbre y también para proveer de papel departamentos de la casa que deben estar provistos de este artículo.

- ¿ Por qué destrozaís este libro?

- ¡ está bueno¡ ¡ Por qué no ¡ os respionderán; ¡ si todos lo hemos leído y releído mil veces ¡

Una casa sin librería es una casa sin dignidad- se parece en cierto modo a una fonda,- es como una ciudad sin libreros, o un pueblo sin escuelas, o una carta sin ortografía.

¡ Qué hermosa es una biblioteca ¡ ¡ Cuantas cosas puede ver y cuánto gusto puede sacar, aún el que lee sólo por puro pasatiempo, sí tiene un poco de sentimiento y de imaginación¡

Los fruros más admirables del ingenio humano están aquí recogidos en pequeñísimo espacio y al alcance de la mano. Frutos de inspiraciones divinas, de meditaciones y de estudios que señalaron con precoces arrugas las frentes más nobles de la humanidad: frutos de las más espléndidas imaginaciones se hallan reducidas a la forma de pequeños paralepípedos, aprisionados entre ocho aristas diferentes por la época, países, lengua, matería y dignidad; numerados y ouestos en fila como un ejército. Un comportamiento me ofrece los siglos pasados, otro me transporta a países lejanos, éste me toca al corazón, el de más allá excita la risa, me hace soñar un tercero, un cuarto me hace pensar y un quinto satármese las lágrimas sin querer. Puedo elegir según el humor, es una farmacia moral, y hay medicamentos para los días ásperos y duros y para los días serenos, otros para la flojera moral, y a su lado para los días en que domina la furia del trabajo.

A la variedad de las materias corresponde la variedad de los puntos de vista.

De un lado los colores: diccionarios y grandes obras ilustradas que forman la osamenta de este pequeño mundo. Hay filas compactas de volúmenes membrudos de color oscuro, viejas ediciones económicas de obras clásicas, modestas en su aspecto, pero llenas de vital alimento, como en el mundo real los hombres de verdadero mérito. Debajo de estos, la aristocrácia de las encuadernaciones, la clase privilegiada de la biblioteca, revestida de pieles relucientes y con arabescos de oro. Luego la juventud elegante y alegre, el tomo sonrosado de Lemonier, el turquí de Barberá, el rojo anaranjado de Hachete, el amarillo claro de Levy, cien colores en cien ediciones coquetas que tiran a seducir la vista. Largas filas de pequeños volúmenes y pobres vienen luego, formando la plebe menuda de la biblioteca, mirada con indiferencia y tratada con escasos respetos. Más abajo las ediciones diamantes, gentezuela inquieta que va y viene de la ciudad al campo, en ferrocarril, en coche, del bolsillo a la maleta y de esta a la mesa de noche, concentrándose con ocupar algún retazo del día.

En toda esta multitud tenemos nuestras simpatías, viejos amigos, los amigos de ayer, maestros, los bienechores, los malos consejeros, las cabezas perdidas, los rogorístas, los fastidiosos, los bufones, los parásitos, los predicadores, los zizareños y los consoladores, y por último, en el fondo, apenas elevado cuatro dedos sobre el pavimiento, el cementerio, donde yacen en confuso montón, desencuadernados y cubieros de polvo, libritos y opúsculos de todas formas y colores, que vivieron un día o una hora tan sólo en nuestra mente, esclavitudes del espíritu, como dice Gerrazzi, aburrimiento del ingenio humano; poesías con motivo de casamientos, primeros ensayos de poetas fallidos, novelas raquíticas, almanaques libelos, imitaciones, plagios, caprichos, bromas, restos de literatura destinados al mostrador del estanquero o a la cesta de la basura.

Edmundo de Amicis.

Sueca, 29 de julio de 1911. " El Sueco"

"El amor a los libros" (I). Artículo publicado en El Sueco el 29 de julio de 1911



No sé qué ha pasado. Antes ha copiado el artículo y ahora no se ve. Vuelvo a intentar ponerlo.





miércoles, 26 de agosto de 2009

Escritura


Hablamos, comentamos, muchas veces sobre el placer que nos causa la lectura de un buen libro pero...¿ qué ocurre con la escritura? Hay quién la escritura resulta aburrida y se le considera una obligación, para otros en cambio ( entre los que me incluyo) es un placer tan grande o más que el que causa la lectura-

Me gusta mucho escribir, casi a veces mucho más que hablar. Cuando escribo sale a la luz todo mi yo. No hay tapujos ni escondrijos. La escritura comunica mi ser más interno con el exterior. Es una forma de comunicación que nos se ciñe a una serie de palabras y sílabas sino de sentimientos, emociones, sensaciones....

Es un poco lo que narra este poema sobre la escritura que me he encontrado.




"No puedo evitar la sensación
de que paseo por un espacio escrito,
de que he ido haciendo historia
de estas cosas y ahora me miran
como un lugar interior. La boca
del metro, la tienda de flores
plantadas en cestas de mimbre,
los monitores en el escaparate
de la peluquería, la farmacia
con sus gusanos en frascos. Atiendo
a si todo eso enmudece, atiendo
a lo que dice cuando habla. Escritura
produce escritura, traza aceras
en medio de la vida. Pero es raro,
un punto hostil, abierto
en su exigencia".

Miguel Casado

Escritura


Hablamos, comentamos, muchas veces sobre el placer que nos causa la lectura de un buen libro pero...¿ qué ocurre con la escritura? Hay quién la escritura resulta aburrida y se le considera una obligación, para otros en cambio ( entre los que me incluyo) es un placer tan grande o más que el que causa la lectura-

Me gusta mucho escribir, casi a veces mucho más que hablar. Cuando escribo sale a la luz todo mi yo. No hay tapujos ni escondrijos. La escritura comunica mi ser más interno con el exterior. Es una forma de comunicación que nos se ciñe a una serie de palabras y sílabas sino de sentimientos, emociones, sensaciones....

Es un poco lo que narra este poema sobre la escritura que me he encontrado.




"No puedo evitar la sensación
de que paseo por un espacio escrito,
de que he ido haciendo historia
de estas cosas y ahora me miran
como un lugar interior. La boca
del metro, la tienda de flores
plantadas en cestas de mimbre,
los monitores en el escaparate
de la peluquería, la farmacia
con sus gusanos en frascos. Atiendo
a si todo eso enmudece, atiendo
a lo que dice cuando habla. Escritura
produce escritura, traza aceras
en medio de la vida. Pero es raro,
un punto hostil, abierto
en su exigencia".

Miguel Casado